PROYECTO EXPOSITIVO

HOME - CONTACTO

domingo 28 octubre 2012

El viaje

Es bastante habitual que algunas personas que pretenden viajar a Chernóbyl contacten conmigo para pedirme consejo o información. Dependiendo de las intenciones de cada cual yo intento ayudar en lo que puedo. Intento también ser realista a la hora de informar a la gente sobre la manera de hacer las cosas antes y durante el viaje. Todo ello basado únicamente en mi humilde experiencia. No es este un viaje “corriente” y aquí más que nunca hay que tener atados y bien atados algunos conceptos.
Lo primero que trato de hacer en todos los casos es intentar convencer a mi interlocutor para que desista de su idea argumentando los conocidos problemas de seguridad, corrupción, etc que hay en la zona. Cuando uno está en la zona de exclusión casi siempre depende de terceras personas. Uno está allí completamente desamparado y su integridad depende de un guía al que, en la mayoría de las ocasiones, sólo le interesa salir de allí lo antes posible y cobrar su dinero a mayor o igual velocidad. En mis cinco viajes a la zona he tenido tres guías distintos. El mejor, sin duda, ha sido Yuri Tatarchuk. Probablemente la persona en el mundo que mejor conoce la zona de exclusión y los entresijos necesarios para poder moverse por allí con cierta independencia. Yo ya había oído hablar de él antes de mi primer viaje pero por aquel entonces creía imposible que algún día fuera a ser mi compañero de aventuras. Todo un lujo sin duda.
Pero las emociones más fuertes no las he encontrado en Prypiat ni en la propia central accidentada. Fue el contacto con las personas que vivieron la tragedia lo que de verdad me marcó. En Kiev, en Slavutich, etc. Ahí conocí a los verdaderos protagonistas de mi historia y por ellos partí desde Coruña hasta Kiev en un penoso viaje en tren. Lo fácil sería irme en avión y, tras pagar una suma indecente de dinero, contratar a un guía para que me diese una vuelta por Prypiat y allí hacerme las fotos de rigor para presumir de “viajero extremo” con mis amigos de Facebook. Pero yo sabía que si iba allí era por ellos. Por eso mi peregrinaje en tren. Por eso volví cuatro veces más.
Así que si queréis ir allí con ese mismo espíritu, me tenéis a vuestra disposición. Si vais buscando otras cosas o, simplemente no sabéis ni a lo que vais, yo no soy vuestro hombre. Espero sepáis disculparme.

20121028-231808.jpg

sin comentarios

Dejar una respuesta